La aparición en el mercado de los negativos de pequeño tamaño en soporte plástico condicionó el desarrollo de un nuevo proceso de revelado fotográfico. El viejo sistema de realizar copias de ennegrecimiento directo exponiendo al sol el contacto entre negativos y papel sensibilizado no permitía realizar ampliaciones desde los nuevos pequeños negativos sobre plástico. El papel de revelado químico vino a resolver este problema; fue presentado en el mercado en la década de 1880 y desde 1905 se convirtió en el papel fotográfico de mayo consumo en el mundo. El papel de revelado químico puede exponerse con luz artificial permitiendo ampliaciones de los negativos. La imagen surge por acción química del revelador, lo que hace que el papel sea mucho más sensible a la luz sin requerir de la exposición solar; unos pocos segundos de exposición a la luz eléctrica son suficientes para imprimir una copia. Este sistema de copia fotográfica, en sus diversas variedades de gelatina-cloruro de plata, gelatina-bromuro de plata ó gelatina-clorobromuro de plata, continúa usándose aún en día. La imagen se forma en la película de gelatina sensibilizada. De fabricación industrial, este papel de copia fotográfica de 3 capas contaba con una capa de barita entre el soporte papel y la gelatina, las fibras de papel no son visibles lo que le confieren una nitidez a la imagen obtenida superior a la que ofrecieron los procedimientos de copia de dos capas –caso de los papeles a la albúmina e incluso que los platinotipos -. y de otros tipos de copias por ennegrecimiento directo –tanto a la gelatina como al colodión-. Genéricamente es lo que conocemos como las fotografías en blanco y negro de toda la vida.

Sin identificar, 1930.  Retrato exterior en la Playa de Las Canteras. Las Palmas. Gran Canaria.
Sin identificar, 1930. Retrato exterior en la Playa de Las Canteras. Las Palmas. Gran Canaria.